¿Sabíais que sólo tres de cada diez perros abandonados consiguen tener una nueva familia? Es un dato triste y desolador. Llegan las navidades, y para no comerse la cabeza con los regalos, los papas compran a sus hijos un perrito. ¡Y qué mono que está cuando es pequeñito! Pero cuando crece, muchos ya no aguantan el cuidarlos. De chicos son todos muy monos, pero quien compra un mastín, o un labrador, o un pastor alemán, debe saber que el perro no se va a quedar a un palmo del suelo para siempre. 
Es bonito tener un perro desde que es cachorro, lo ves crecer, lo ves aprender… Siempre estuve acostumbrada a vivir junto a mis perritos, y me encantan desde muy pequeña, pero cuando acogimos a una perrita abandonada, supe que adoptar también es una experiencia maravillosa.
Esta es Nana, un mastín cruzado de gran tamaño… Se la encontraron deambulando por el barrio, y la trajeron a mi casa para posteriormente llevarla al refugio de animales, pero cuando la ví por la mañana, con esa carita de pena, y ese cuerpecito tan escuálido de alimentarse de las basuras, supe que se tenía que quedar conmigo… Ahora estoy encantada, la adoro, a ella, y a su pequeña, ya que al llegar a casa no nos dimos cuenta que llevaba perritos en su interior.
Hay muchos perros sin familia que esperan que alguien les encuentre y les de todo su amor… Abandonar a un animal es un acto de crueldad y una demostración de los pocos sentimientos que puede tener una persona…
Por otro lado, mis más sinceros agradecimientos a los que nos han ayudado a encontrar una familia a nuestra inesperada camada, así como a los que acogieron con los brazos abiertos a los perritos de raza made in Dos Hermanas… ¡¡Graciass!!